viernes, 22 de agosto de 2014

Art Book




Hoy les quiero compartir mi libro de Art Journal, Scrapbooking, Mixed Media y muchos etcéteras más. Es un libro de todo lo que quiera ser, de todo lo que vaya a nacer, de todo lo que surja crear en él...
Por eso no puedo decir qué es, porque se reinventa a cada paso.

Sólo sé que empezó siendo dos rectángulos de cartón gris, que decidí forrar con tela y perforar para poder anillar después. 
Luego empezó a crecer en su interior: agregué hojas para acuarela y para acrílico, busqué que tuvieran distintas texturas y que fueran de 300 gramos. Las corté en distintos tamaños y las agregué dentro del libro.

Luego comenzó la transformación de sus tapas... 
Ya no quería la tela como era originalmente, así que la cubrí con gesso en partes, manché con tinta china y agregué tinta al agua dorada. Hasta acá era algo así...


Gracias a Blas García Fotografía por esta foto, como siempre apoyando mi trabajo.

Y así estuvo parado algunas semanas. Sin saber bien cómo seguir.
Es que el problema del "cómo" era más bien un problema de "qué". 
A veces sucede que las inseguridades asaltan y frenan los procesos creativos. De repente empecé a pensar "¿y qué voy a hacer acá adentro?" y "¿quién va a ver lo que hago acá adentro". Y creí que había una diferencia. 
Creí que si alguien lo iba a ver, iba a ser distinto a lo que pudiera hacer si fuese sólo para mí.

Y ahí me di cuenta. No podía seguir porque lo estaba pensando por demás. 
¡Si al fin y al cabo no se trata de eso! 
El Art Journal es el arte diario, personal, auto-sanador. El Mixed Media lo mismo, se trata de probar, experimentar, mezclar, enchastrar! Y el Scrapbooking es una forma de mirar hacia adentro y buscar los recuerdos y emociones más profundas, y con ellas hacer arte. 
Las tres formas de arte que había pensado para este libro, son tres formas de arte terapia por decirlo de alguna manera. ¡Y no me estaba haciendo caso!

Así que, para no volver a olvidarme, elegí una frase que me mantuviera con la actitud artística que pretendo y la escribí en la tapa de mi libro para recordármelo siempre.


Y ahí cambió todo. La tapa se fue armando sola, cambié colores acá y allá, le di volúmen a las letras y listo. 
Lo mismo que propuse como proyecto, fue lo que me ayudó a superar mis propias trabas.

Para quienes no saben, fui estudiante de la carrera de Profesorado en Artes Visuales (o, como aún la llaman, Bellas Artes) durante 5 años. Aprendí mucho y tengo muchas herramientas que utilizo siempre. Pero parte de la "academia" también es hacerte creer que el arte existe sólo dentro de los museos o espacios avalados y dentro de ciertos parámetros de intelectualidad. Que el arte es más o mejor cuando usás una paleta de colores determinada, o una técnica que no podés aprender por YouTube. Por eso mis frenos, mis condicionamientos...

Pero la experiencia me demostró otra cosa. No reniego de mis años de estudiante, al contrario. Tengo a muchos profesores guardados en mi corazón por lo mucho que me enseñaron y guiaron. Pero hoy mi foco como profesora está en otro lugar. 
Hoy el arte lo veo a través de mis alumnas todo el tiempo. Lo veo más como un proceso y no como un resultado. Veo que es más importante que ellas sientan que pintando, haciendo Scrap o dibujando 2 horas y media una vez por semana, se sienten mejor y más plenas que si hubieran tomado "10 sesiones de terapia".
Creo que al fin y al cabo es para eso, para que nos haga bien y para disfrutarlo! 
Sin tanto rollo mental, sin tanto concepto teórico, sin tanta medida milimétrica frente a esquemas y estructuras imaginarias que sostienen al cuadro. 
Hay que sentirlo más, vivirlo desde otro lado. Sin miedo.

Bueno, así como mi libro, este mismo post es un post de auto ayuda! Jajaja.
De lo que hablo es de un proceso personal interno que viene trabajando hace muchos meses. Simplemente le puse algunas palabras :)

¡Nos veremos la próxima!
Las y los dejo con una de las páginas internas del libro que aún está en proceso.



¡Gracias por leer!



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